Protocolo SIBO

Protocolo para reducir gases, recuperar la motilidad y prevenir recaídas

Sentir que el abdomen crece después de cada comida puede hacer que comer se convierta en una experiencia agotadora.

Tal vez te despiertas relativamente desinflamado y terminas el día con una barriga dura.

Quizá tienes gases, eructos, diarrea, estreñimiento, reflujo, náuseas o dolor.

Puede que hayas usado antibióticos y mejorado por unas semanas, pero los síntomas regresaron.

O tal vez te diagnosticaron SIBO solo por tener inflamación.

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, conocido como SIBO, ocurre cuando existe una cantidad o composición anormal de microorganismos en una zona del intestino donde deberían encontrarse en menor concentración.

Cuando predomina el metano, el término más preciso es sobrecrecimiento intestinal de metanógenos, o IMO. Los microorganismos que producen metano son arqueas, no bacterias.

Los síntomas pueden incluir distensión, gases, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento y, en casos más severos, mala absorción o deficiencias. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos de SIBO y deben interpretarse junto con antecedentes, factores de riesgo y pruebas. (PubMed)

En Revierte no buscamos solamente “matar bacterias”.

Buscamos entender por qué llegaron, tratar el patrón correcto y recuperar la motilidad para disminuir las recaídas.

Cómo Revierte puede ayudarte a salir del ciclo de recaídas

SIBO puede relacionarse con:

  • Alteraciones de la motilidad.
  • Estreñimiento.
  • Hipotiroidismo.
  • Diabetes.
  • Esclerodermia.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Cirugías abdominales.
  • Adherencias.
  • Divertículos del intestino delgado.
  • Estenosis.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Resecciones intestinales.
  • Insuficiencia pancreática.
  • Alteraciones biliares.
  • Opioides.
  • Algunos medicamentos.
  • Inmunodeficiencia.
  • Enfermedad celíaca.

Si solo se utilizan antimicrobianos y no se corrige el factor que permite el estancamiento, la mejoría puede ser temporal.

Protocolo Revierte de 12 semanas para SIBO

Antes de empezar: evaluación y seguridad

Qué hacer

Registra:

  • Momento en que aparece la distensión.
  • Relación con las comidas.
  • Gases.
  • Eructos.
  • Dolor.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Bristol.
  • Reflujo.
  • Náuseas.
  • Pérdida de peso.
  • Alimentos detonantes.
  • Respuesta a fibra.
  • Respuesta a probióticos.
  • Uso de antibióticos.
  • Cirugías abdominales.
  • Hipotiroidismo.
  • Diabetes.
  • Opioides.
  • Inhibidores de ácido.
  • Enfermedades neurológicas o autoinmunes.

Laboratorios posibles:

  • Hemograma.
  • Ferritina.
  • Hierro.
  • B12.
  • Folato.
  • Vitamina D.
  • Magnesio.
  • Zinc.
  • Albúmina.
  • Función hepática.
  • Función pancreática cuando corresponda.
  • Glucosa y A1c.
  • TSH.
  • Calprotectina.
  • Serología celíaca.

Por qué importa

El diagnóstico de SIBO sigue teniendo limitaciones.

El aspirado del intestino delgado puede utilizarse en casos seleccionados, pero es invasivo y puede contaminarse. Las pruebas de aliento con glucosa o lactulosa son más accesibles, aunque su interpretación depende del tránsito intestinal y de la preparación. (PubMed)

Cómo empezar

No inicies antibióticos o antimicrobianos únicamente por distensión.

Primero identifica factores de riesgo y realiza una evaluación adecuada.

Preparación para la prueba de aliento

Las indicaciones pueden variar según el centro, pero suelen incluir:

  • Evitar antibióticos durante aproximadamente 4 semanas.
  • Evitar laxantes y procinéticos durante varios días o una semana cuando sea seguro.
  • Limitar alimentos fermentables el día anterior.
  • Ayuno de 8 a 12 horas.
  • No fumar.
  • No hacer ejercicio intenso durante la prueba.
  • Mantener higiene oral según instrucciones.
  • Registrar el tránsito intestinal.

Un aumento de hidrógeno de 20 partes por millón o más dentro de los primeros 90 minutos se utiliza con frecuencia como criterio compatible con SIBO. Un valor de metano de 10 partes por millón o más en cualquier momento se considera compatible con IMO. Estos criterios deben interpretarse dentro del cuadro clínico. (PubMed)

Señales de alerta

Busca evaluación médica si presentas:

  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Sangrado.
  • Anemia.
  • Fiebre.
  • Diarrea nocturna.
  • Vómitos persistentes.
  • Dolor intenso.
  • Distensión con incapacidad para expulsar gases.
  • Sospecha de obstrucción.
  • Deshidratación.
  • Ictericia.
  • Heces muy grasas.
  • Deficiencias nutricionales importantes.
  • Cirugía abdominal reciente.
  • Cáncer.
  • Inmunosupresión.
  • Síntomas progresivos.

Paso 1: confirma el patrón antes de tratar

Qué hacer

Clasifica el resultado:

Predominio de hidrógeno

Puede relacionarse con:

  • Distensión.
  • Gases.
  • Diarrea.
  • Dolor.

Predominio de metano o IMO

Puede relacionarse con:

  • Estreñimiento.
  • Tránsito lento.
  • Distensión.
  • Heces difíciles de evacuar.

Posible sulfuro de hidrógeno

Puede relacionarse con diarrea y gas con olor característico, pero los síntomas no permiten confirmarlo. Las pruebas para este gas todavía no están disponibles en todos los lugares.

Por qué importa

El tratamiento puede variar según el gas predominante.

Cómo empezar

Solicita el informe completo de la prueba, no solo una conclusión de “positivo” o “negativo”.

Paso 2: identifica la causa del estancamiento

Qué hacer

Revisa:

  • Estreñimiento.
  • TSH.
  • Glucosa.
  • Neuropatía diabética.
  • Opioides.
  • Anticolinérgicos.
  • Cirugía.
  • Adherencias.
  • Estenosis.
  • Divertículos.
  • Esclerodermia.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Insuficiencia pancreática.
  • Trastornos del suelo pélvico.
  • Motilidad gástrica.

Por qué importa

Los antimicrobianos pueden reducir la carga microbiana, pero no corrigen una obstrucción, una estenosis o una disfunción motora.

Cómo empezar

Elige el factor más probable y crea una estrategia específica para corregirlo.

Paso 3: utiliza el tratamiento antimicrobiano adecuado

Qué hacer

Las opciones médicas dependen del patrón, antecedentes y disponibilidad.

SIBO con predominio de hidrógeno

La rifaximina es uno de los antibióticos más estudiados.

Un régimen utilizado en adultos es:

  • Rifaximina 550 mg tres veces al día durante 10 a 14 días.

La pauta puede variar.

IMO con predominio de metano

En algunos pacientes se utiliza:

  • Rifaximina combinada con neomicina.

La neomicina puede producir toxicidad renal o auditiva y requiere especial cautela. También pueden utilizarse otras estrategias según función renal, antecedentes y sensibilidad.

Alternativas

En contextos seleccionados se han utilizado:

  • Metronidazol.
  • Amoxicilina-clavulanato.
  • Ciprofloxacino.
  • Tetraciclinas.
  • Trimetoprim-sulfametoxazol.

El antibiótico debe seleccionarse individualmente.

Por qué importa

La rifaximina puede ser eficaz, pero los estudios disponibles son heterogéneos y la calidad de la evidencia no siempre es alta. Los resultados mejoran cuando se aborda la causa de fondo. (PubMed)

En pacientes con metano, algunos estudios han observado mejores resultados con rifaximina más neomicina que con uno de los fármacos aislado, aunque la evidencia es más limitada que para otros tratamientos digestivos. (PubMed)

Cómo empezar

Antes de tomar antibióticos, revisa:

  • Alergias.
  • Función renal.
  • Función hepática.
  • Embarazo.
  • Interacciones.
  • Tratamientos previos.
  • Riesgo de C. difficile.

Paso 4: aplica nutrición antiinflamatoria de baja fermentación

Qué hacer

Durante la fase activa elimina:

  • Gluten.
  • Cereales.
  • Arroz.
  • Maíz.
  • Avena.
  • Quinoa.
  • Legumbres.
  • Soya.
  • Lácteos convencionales.
  • Frutos secos.
  • Semillas.
  • Azúcar.
  • Alcohol.
  • Ultraprocesados.
  • Bebidas carbonatadas.
  • Polioles.
  • Inulina añadida.
  • Fibras prebióticas concentradas.
  • Productos fermentados si empeoran síntomas.

Prioriza:

  • Huevos.
  • Pollo.
  • Carne.
  • Pescado.
  • Mariscos.
  • Caldos.
  • Aceite de oliva.
  • Aguacate en porción tolerada.
  • Ghee.
  • Vegetales cocidos de baja fermentación.

Reduce temporalmente si generan mucha distensión:

  • Ajo.
  • Cebolla.
  • Coliflor.
  • Brócoli en grandes porciones.
  • Espárragos.
  • Champiñones.
  • Repollo.
  • Aguacate en exceso.
  • Coco en exceso.

Por qué importa

Una dieta baja en fermentación puede reducir los síntomas durante el tratamiento, pero no erradica por sí sola el sobrecrecimiento.

Una restricción prolongada puede reducir la variedad alimentaria y no debe mantenerse indefinidamente.

Cómo empezar

Durante 2 a 4 semanas utiliza:

Proteína + vegetal cocido tolerado + grasa saludable

Después amplía gradualmente.

Paso 5: espacia las comidas y recupera el complejo motor migratorio

Qué hacer

  • Come 2 o 3 veces al día según tu estado clínico.
  • Evita picar constantemente.
  • Deja aproximadamente 4 horas entre comidas cuando sea tolerado.
  • Mantén una pausa nocturna de 12 horas si es seguro.
  • Cena temprano.
  • Camina después de comer.

Por qué importa

Durante el ayuno entre comidas, el intestino delgado realiza ciclos de actividad motora que ayudan a desplazar residuos y microorganismos.

Cómo empezar

Elimina los snacks durante 7 días.

No hagas ayunos prolongados si tienes bajo peso, embarazo, hipoglucemia o riesgo de desnutrición.

Paso 6: utiliza procinéticos cuando estén indicados

Qué hacer

Después del tratamiento antimicrobiano, el médico puede considerar:

  • Prucaloprida.
  • Dosis bajas de eritromicina en contextos seleccionados.
  • Otros procinéticos.
  • Jengibre.
  • Apoyos de motilidad.

Por qué importa

Un procinético puede ayudar a prevenir recaídas cuando existe alteración de motilidad.

No corrige una obstrucción mecánica.

Cómo empezar

No uses procinéticos si existe sospecha de bloqueo o estenosis sin evaluación.

Paso 7: trata el estreñimiento y el IMO

Qué hacer

  • Bebe agua.
  • Camina.
  • Revisa magnesio.
  • Considera laxantes osmóticos.
  • Evalúa suelo pélvico.
  • Revisa TSH.
  • Evita exceso de fibra si empeora la distensión.
  • Usa psyllium solo si se tolera.
  • Considera procinético.

Por qué importa

El tránsito lento favorece estancamiento y puede mantener la producción de metano.

Cómo empezar

El objetivo es lograr evacuaciones cómodas y regulares antes de añadir grandes cantidades de fibra.

Paso 8: corrige deficiencias

Qué hacer

Revisa:

  • Vitamina B12.
  • Hierro.
  • Ferritina.
  • Folato.
  • Vitamina D.
  • Vitaminas A, E y K si existe malabsorción.
  • Magnesio.
  • Zinc.
  • Albúmina.
  • Peso.

Por qué importa

En SIBO severo puede existir competencia por nutrientes, alteración de sales biliares y mala absorción.

Cómo empezar

Corrige solo lo que esté bajo o sea clínicamente necesario.

Paso 9: antimicrobianos naturales bajo supervisión

Apoyo

Orientación general

Precauciones

Berberina

500 mg, 2–3 veces al día con comidas

Diabetes, anticoagulantes, embarazo e interacciones

Aceite de orégano

1 cápsula según fórmula o 1–2 gotas bien diluidas, 1–2 veces al día

Gastritis, anticoagulantes, embarazo

Allicina estandarizada

Según contenido de allicina de la fórmula

Sangrado, reflujo y alergia

Neem

Según fórmula clínica aprobada

Hígado, embarazo y fertilidad

Tomillo

Según extracto

Alergias e irritación

Nigella sativa

Según fórmula

Glucosa, presión y anticoagulantes

Por qué importa

La evidencia sobre protocolos herbales es mucho más limitada que la disponible para antibióticos. La composición de los productos varía y no deben considerarse equivalentes entre sí.

Cómo empezar

  • No combines todos desde el primer día.
  • Introduce uno cada 3 días.
  • Limita la fase antimicrobiana.
  • Vigila función hepática si se utilizan varios extractos.
  • Suspende si aparece dolor, diarrea intensa o reacción alérgica.

Paso 10: usa probióticos con criterio

Qué hacer

Los probióticos no son obligatorios.

Pueden considerarse después de reducir la distensión o cuando existe una indicación específica.

Por qué importa

Los metaanálisis han encontrado resultados contradictorios. Algunos estudios sugieren beneficios; revisiones más recientes no han confirmado una ventaja consistente. En algunas personas con distensión marcada, los probióticos pueden empeorar los síntomas. (PubMed)

Cómo empezar

Si decides utilizarlos:

  • Elige una fórmula simple.
  • Empieza con dosis baja.
  • Evalúa durante 2 a 4 semanas.
  • Suspende si empeora la niebla mental, la distensión o el dolor.

Paso 11: cuida sueño y estrés

Qué hacer

  • Mantén horario estable.
  • Reduce pantallas.
  • Toma luz natural.
  • Practica respiración lenta.
  • Camina.
  • Evita comidas nocturnas.
  • Trata ansiedad.
  • Reduce sobreentrenamiento.

Por qué importa

El estrés y el sueño influyen en la motilidad.

No son la única causa del SIBO, pero pueden facilitar recaídas cuando el intestino permanece en alerta o pierde ritmo.

Cómo empezar

Haz 5 minutos de respiración antes de comer.

Paso 12: evalúa respuesta y decide si necesitas repetir pruebas

Qué hacer

Después del tratamiento registra:

  • Distensión.
  • Gases.
  • Dolor.
  • Bristol.
  • Frecuencia.
  • Energía.
  • Alimentos tolerados.
  • Evacuación.

No es necesario repetir una prueba automáticamente si existe una mejoría clara y sostenida.

Considera repetirla si:

  • Los síntomas no mejoraron.
  • Los síntomas regresaron rápidamente.
  • El diagnóstico inicial era dudoso.
  • Necesitas orientar un segundo tratamiento.

Por qué importa

Una prueba puede permanecer alterada sin correlacionarse perfectamente con síntomas.

Cómo empezar

Evalúa primero la respuesta clínica y la causa de fondo.

Resumen operativo de 12 semanas

Semanas 1–2: diagnóstico y preparación

  • Registrar síntomas.
  • Realizar prueba cuando esté indicada.
  • Clasificar hidrógeno o metano.
  • Revisar causas.
  • Aplicar alimentación de baja fermentación.
  • Tratar estreñimiento.

Semanas 3–4: fase antimicrobiana

  • Iniciar tratamiento seleccionado.
  • Vigilar efectos adversos.
  • Mantener comidas simples.
  • Espaciar comidas.
  • Caminar.
  • Corregir hidratación.

Semanas 5–8: motilidad y reconstrucción

  • Considerar procinético.
  • Corregir deficiencias.
  • Ampliar vegetales.
  • Introducir suplementos uno por uno.
  • Trabajar sueño.
  • Mantener evacuaciones regulares.

Semanas 9–12: prevención de recaídas

  • Revisar síntomas.
  • Tratar la causa de fondo.
  • Reintroducir alimentos.
  • Reducir antimicrobianos.
  • Valorar repetición de prueba.
  • Diseñar mantenimiento.

Lo que está en juego

Si sigues improvisando

Puedes repetir antibióticos sin corregir el tránsito.

Puedes restringir alimentos durante meses.

También puedes usar probióticos o fibras que empeoren la distensión.

Si sigues el protocolo

Puedes saber qué patrón tienes.

Puedes tratar el gas predominante.
Puedes mejorar la motilidad.
Puedes reducir gases y distensión.
Puedes corregir deficiencias.
Puedes ampliar tu alimentación.
Puedes disminuir la frecuencia de recaídas.

Llamado a la acción y transformación

Empieza hoy:

  1. Registra cuándo aparece la distensión.
  2. Revisa tu patrón de evacuación.
  3. Elimina picoteo y bebidas azucaradas.
  4. Solicita una prueba de aliento bien preparada si el cuadro lo justifica.

Este protocolo es educativo.

No inicies, suspendas ni cambies antibióticos, procinéticos o suplementos sin orientación profesional.

Referencias médicas, científicas y nutricionales

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