Protocolo para el Alzheimer

Protocolo para proteger la memoria y mantener la vida cotidiana por más tiempo

Olvidar una cita no siempre significa Alzheimer.

Pero cuando los olvidos comienzan a interferir con pagos, medicamentos, orientación, cocina, trabajo o conversaciones, la preocupación aumenta.

La persona puede repetir preguntas.

Perder objetos.

Confundirse en lugares conocidos.

Cambiar su forma de tomar decisiones.

Y para la familia comienza una etapa de incertidumbre.

“¿Es envejecimiento normal?”
“¿Es depresión?”
“¿Es Alzheimer?”
“¿Podría ser un medicamento?”
“¿Qué podemos hacer ahora?”

La enfermedad de Alzheimer es una causa frecuente de deterioro cognitivo y demencia, pero no es la única.

También existen:

  • Demencia vascular.
  • Demencia con cuerpos de Lewy.
  • Degeneración frontotemporal.
  • Hidrocefalia.
  • Déficit de B12.
  • Hipotiroidismo.
  • Trastornos del sueño.
  • Efectos farmacológicos.
  • Depresión.
  • Delirium.
  • Enfermedades neurológicas y sistémicas.

En Revierte buscamos confirmar el diagnóstico, identificar la etapa, corregir factores agravantes, cuidar el cerebro y preservar seguridad, función y dignidad.

La evaluación actual integra historia clínica, información del cuidador, pruebas cognitivas, actividades cotidianas, laboratorio, imagen y, en casos seleccionados, biomarcadores de amiloide y tau. (PubMed)

Cómo Revierte puede ayudarte a organizar el cuidado

El objetivo no es exigirle a la persona que “se esfuerce más en recordar”.

El objetivo es crear una estructura que reduzca errores, preserve capacidades y permita tomar decisiones tempranas.

Trabajamos sobre:

  • Diagnóstico correcto.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Salud cardiovascular.
  • Movimiento.
  • Audición.
  • Visión.
  • Sueño.
  • Nutrición.
  • Seguridad.
  • Rutinas.
  • Planificación legal y familiar.
  • Apoyo del cuidador.

Protocolo Revierte de 12 semanas para Alzheimer

Antes de empezar: evaluación y seguridad

Qué hacer

Registra:

  • Cuándo comenzaron los cambios.
  • Qué función se alteró primero.
  • Evolución.
  • Preguntas repetidas.
  • Pérdidas de objetos.
  • Desorientación.
  • Errores financieros.
  • Problemas para cocinar.
  • Cambios en medicamentos.
  • Cambios del lenguaje.
  • Alteraciones de personalidad.
  • Alucinaciones.
  • Caídas.
  • Problemas de marcha.
  • Trastornos del sueño.
  • Depresión.
  • Alcohol.
  • Audición.
  • Visión.
  • Capacidad para conducir.
  • Actividades básicas e instrumentales.
  • Antecedentes familiares.
  • Medicamentos y suplementos.

Evaluación posible:

  • MoCA.
  • MMSE.
  • Evaluación neuropsicológica.
  • Exploración neurológica.
  • Entrevista con familiar.
  • Hemograma.
  • Electrolitos.
  • Calcio.
  • Función renal.
  • Función hepática.
  • TSH.
  • Vitamina B12.
  • Folato.
  • Glucosa.
  • A1c.
  • PCR según contexto.
  • VIH o sífilis según riesgo.
  • Resonancia o tomografía.
  • Evaluación de apnea.
  • Evaluación auditiva.
  • Biomarcadores en sangre, LCR o PET en casos seleccionados.

Por qué importa

La rapidez y el patrón de progresión orientan el diagnóstico.

Un deterioro que aparece en horas o días sugiere delirium, infección, medicamento, alteración metabólica o evento vascular, no una progresión típica de Alzheimer.

Los biomarcadores sanguíneos pueden incorporarse en atención especializada, pero deben utilizarse dentro de una evaluación clínica estructurada, no como pruebas aisladas de venta directa al consumidor. (PubMed)

Cómo empezar

Pide a un familiar que escriba tres ejemplos concretos de cambios funcionales.

Señales de alerta

Busca evaluación urgente si aparece:

  • Confusión de inicio súbito.
  • Fiebre.
  • Debilidad de un lado.
  • Dificultad para hablar.
  • Convulsión.
  • Caída con golpe.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Deshidratación.
  • Incapacidad para despertar.
  • Agitación peligrosa.
  • Alucinaciones nuevas intensas.
  • Pérdida rápida de función.
  • Incapacidad para tragar.
  • Dolor torácico.
  • Falta de aire.
  • Conducta suicida.
  • Desaparición o deambulación sin rumbo.

Paso 1: confirma la causa y la etapa

Qué hacer

Diferencia:

  • Deterioro cognitivo subjetivo.
  • Deterioro cognitivo leve.
  • Demencia leve.
  • Demencia moderada.
  • Demencia severa.
  • Alzheimer puro.
  • Alzheimer con enfermedad vascular.
  • Demencia con cuerpos de Lewy.
  • Otras demencias.

Por qué importa

El tratamiento, la seguridad, el pronóstico y la elegibilidad para terapias antiamiloide dependen de la etapa y de la confirmación diagnóstica.

Los criterios de 2024 permiten describir biológicamente la enfermedad mediante biomarcadores, pero la situación clínica y funcional sigue siendo indispensable para decidir cómo actuar. (PubMed)

Cómo empezar

Solicita que el informe indique:

  • Diagnóstico probable.
  • Grado de certeza.
  • Etapa.
  • Biomarcadores utilizados.
  • Diagnósticos alternativos.

Paso 2: corrige factores que empeoran la cognición

Qué hacer

Revisa:

  • Medicamentos anticolinérgicos.
  • Benzodiacepinas.
  • Sedantes.
  • Opioides.
  • Alcohol.
  • Hipotiroidismo.
  • B12 baja.
  • Apnea.
  • Depresión.
  • Dolor.
  • Infecciones urinarias.
  • Estreñimiento.
  • Deshidratación.
  • Pérdida auditiva.
  • Problemas visuales.

Por qué importa

Corregir estos factores puede mejorar atención, función y comportamiento, aunque no elimine la enfermedad neurodegenerativa.

Cómo empezar

Haz una revisión farmacológica completa.

No suspendas medicamentos abruptamente.

Paso 3: mantén los tratamientos sintomáticos indicados

Qué hacer

El médico puede considerar:

  • Donepezilo.
  • Rivastigmina.
  • Galantamina.
  • Memantina.

Por qué importa

Los inhibidores de colinesterasa pueden ofrecer una mejoría modesta o estabilización temporal de cognición y función en algunas etapas.

La memantina se utiliza principalmente en enfermedad moderada o severa.

Deben vigilarse:

  • Náuseas.
  • Diarrea.
  • Pérdida de peso.
  • Bradicardia.
  • Desmayos.
  • Sueños intensos.
  • Mareos.

Cómo empezar

Registra pulso, peso, apetito y función antes y después de cambios de medicación.

Paso 4: evalúa terapias antiamiloide solo en etapas tempranas

Qué hacer

Lecanemab y donanemab pueden considerarse, según autorización y disponibilidad local, en personas con:

  • Deterioro cognitivo leve o demencia leve.
  • Evidencia confirmada de amiloide.
  • Evaluación neurológica especializada.
  • Resonancias de seguimiento.
  • Perfil de riesgo compatible.

Por qué importa

Estas terapias ralentizan modestamente el deterioro en grupos seleccionados; no recuperan la memoria perdida ni curan la enfermedad.

Pueden producir anomalías de imagen relacionadas con amiloide, conocidas como ARIA, que incluyen edema y microhemorragias. El riesgo puede ser mayor en portadores de APOE ε4 y en determinadas personas que usan anticoagulantes. (PubMed)

Cómo empezar

Antes de considerarlas pregunta:

  • ¿Está confirmado el amiloide?
  • ¿Cuál es la etapa?
  • ¿Cuántas microhemorragias existen?
  • ¿Usa anticoagulantes?
  • ¿Se revisará APOE?
  • ¿Cuál será el calendario de resonancias?
  • ¿Qué síntomas de ARIA requieren urgencias?

Paso 5: aplica nutrición antiinflamatoria sin antinutrientes

Qué hacer

Elimina:

  • Azúcar.
  • Refrescos.
  • Jugos.
  • Alcohol.
  • Gluten.
  • Cereales.
  • Arroz.
  • Maíz.
  • Avena.
  • Legumbres.
  • Soya.
  • Lácteos convencionales.
  • Frutos secos.
  • Semillas.
  • Frituras.
  • Aceites industriales.
  • Embutidos.
  • Ultraprocesados.

Prioriza:

  • Huevos.
  • Pescado.
  • Sardinas.
  • Salmón.
  • Pollo.
  • Carne.
  • Mariscos.
  • Vegetales.
  • Aceite de oliva.
  • Aguacate.
  • Aceitunas.
  • Ghee.
  • Caldos.
  • Agua.

Por qué importa

No existe una dieta que haya demostrado curar Alzheimer.

La prioridad es:

  • Evitar desnutrición.
  • Conservar músculo.
  • Controlar glucosa.
  • Reducir ultraprocesados.
  • Mantener hidratación.
  • Facilitar comidas seguras.

Cómo empezar

Usa platos simples y horarios estables.

Si existe pérdida de peso, adapta la restricción para aumentar energía y proteína.

Paso 6: protege presión, glucosa, colesterol y circulación

Qué hacer

Revisa:

  • Presión.
  • LDL y ApoB.
  • Triglicéridos.
  • Glucosa.
  • A1c.
  • Peso.
  • Cintura.
  • Tabaco.
  • Fibrilación auricular.
  • Enfermedad renal.

Por qué importa

La enfermedad vascular puede coexistir con Alzheimer y acelerar el deterioro.

El informe de la Comisión Lancet de 2024 identifica múltiples factores modificables asociados con riesgo de demencia, incluyendo hipertensión, diabetes, pérdida auditiva, inactividad, tabaco, aislamiento y colesterol elevado. (PubMed)

El ensayo SPRINT-MIND encontró una reducción del deterioro cognitivo leve con control intensivo de presión en pacientes seleccionados, aunque las metas deben individualizarse para evitar hipotensión y caídas. (PubMed)

Cómo empezar

Mide presión y pulso.

Evita bajar la presión de forma excesiva en una persona frágil.

Paso 7: haz ejercicio adaptado

Qué hacer

Combina:

  • Caminata.
  • Bicicleta.
  • Fuerza.
  • Equilibrio.
  • Movilidad.
  • Actividad funcional.
  • Baile.
  • Ejercicio supervisado.

Por qué importa

El movimiento ayuda a conservar:

  • Marcha.
  • Fuerza.
  • Sueño.
  • Salud vascular.
  • Estado de ánimo.
  • Capacidad para realizar tareas.

Cómo empezar

Haz 10–20 minutos de caminata y dos ejercicios de fuerza, con supervisión si existe riesgo de desorientación o caídas.

Paso 8: corrige audición y visión

Qué hacer

  • Realiza audiometría.
  • Usa audífonos cuando estén indicados.
  • Revisa lentes.
  • Trata cataratas.
  • Mejora iluminación.
  • Reduce ruido ambiental durante conversaciones.

Por qué importa

La pérdida auditiva aumenta aislamiento y dificultad para comprender instrucciones. En el estudio ACHIEVE, la intervención auditiva redujo el deterioro cognitivo en el subgrupo de adultos con mayor riesgo. (PubMed)

Cómo empezar

No interpretes como “falta de memoria” una instrucción que la persona no oyó bien.

Paso 9: ordena sueño y trata apnea

Qué hacer

  • Mantén horarios.
  • Toma luz natural por la mañana.
  • Reduce luz nocturna.
  • Evita siestas largas al final del día.
  • Evalúa ronquidos.
  • Evalúa pausas respiratorias.
  • Trata dolor y nocturia.
  • Evita sedantes innecesarios.
  • Mantén actividad diurna.

Por qué importa

El sueño deficiente empeora atención, conducta, presión y seguridad.

Cómo empezar

Registra sueño durante una semana.

Paso 10: usa rutinas y ayudas externas

Qué hacer

  • Mantén horarios.
  • Usa calendarios grandes.
  • Etiqueta cajones.
  • Usa pastilleros supervisados.
  • Coloca fotografías.
  • Simplifica decisiones.
  • Mantén objetos importantes en el mismo lugar.
  • Divide tareas en pasos.
  • Evita corregir constantemente.
  • Habla con frases cortas.

Por qué importa

Las ayudas externas reducen frustración y permiten aprovechar capacidades conservadas.

Cómo empezar

Escoge una rutina problemática y simplifícala.

Paso 11: protege la seguridad

Qué hacer

Revisa:

  • Conducción.
  • Cocina.
  • Armas.
  • Caídas.
  • Escaleras.
  • Medicamentos.
  • Finanzas.
  • Estafas.
  • Deambulación.
  • Gas.
  • Baño.
  • Identificación personal.
  • Sistema de localización.

Por qué importa

La seguridad debe planificarse antes de una crisis.

Cómo empezar

Haz una revisión del hogar con la familia.

Paso 12: cuida boca, deglución, peso y evacuaciones

Qué hacer

  • Revisa dentadura.
  • Trata dolor oral.
  • Evalúa disfagia.
  • Pesa semanalmente.
  • Observa tos al comer.
  • Mantén hidratación.
  • Corrige estreñimiento.
  • Usa texturas seguras.
  • Evita comer sin supervisión si existe riesgo de aspiración.

Por qué importa

En etapas avanzadas, la pérdida de peso y la dificultad para tragar pueden aumentar neumonías y fragilidad.

Cómo empezar

Solicita evaluación de deglución si la comida se prolonga, hay tos o cambios de voz.

Paso 13: apoya al cuidador y planifica con anticipación

Qué hacer

  • Distribuye responsabilidades.
  • Usa descansos.
  • Busca grupos de apoyo.
  • Revisa agotamiento.
  • Planifica poderes legales.
  • Define preferencias médicas.
  • Habla sobre conducción.
  • Organiza finanzas.
  • Considera cuidados paliativos cuando sean apropiados.

Por qué importa

La enfermedad afecta a toda la familia.

Planificar temprano permite que la persona participe en las decisiones.

Cómo empezar

Agenda una conversación familiar con un tema concreto, no con todos a la vez.

Paso 14: suplementación estratégica

Suplemento

Uso posible

Precauciones

Vitamina B12

Deficiencia

Investigar causa

Folato

Deficiencia

Revisar B12

Vitamina D

Deficiencia y hueso

Calcio y riñón

Magnesio

Estreñimiento o deficiencia

Riñón

Omega-3

Triglicéridos y salud cardiovascular

Anticoagulantes

Tiamina

Deficiencia, alcohol o malnutrición

Individualizar

Melatonina

Sueño seleccionado

Sedación y caídas

Proteína en polvo

Pérdida de peso

Deglución y riñón

No uses rutinariamente como sustitutos del tratamiento:

  • Ginkgo.
  • Aceite de coco.
  • Megadosis de vitamina E.
  • Mezclas “nootrópicas”.
  • Quelantes.
  • Azul de metileno no farmacéutico.

Cómo empezar

Corrige deficiencias confirmadas.

Resumen operativo de 12 semanas

Semanas 1–2

  • Confirmar diagnóstico y etapa.
  • Revisar medicamentos.
  • Corregir delirium o causas reversibles.
  • Evaluar seguridad.
  • Aplicar alimentación Revierte.
  • Medir peso y presión.

Semanas 3–4

  • Iniciar ejercicio.
  • Revisar audición y visión.
  • Ordenar sueño.
  • Implementar calendarios y rutinas.
  • Revisar B12, TSH y glucosa.

Semanas 5–8

  • Ajustar tratamiento.
  • Evaluar biomarcadores si cambian decisiones.
  • Revisar elegibilidad para antiamiloide.
  • Trabajar deglución.
  • Apoyar al cuidador.

Semanas 9–12

  • Comparar función.
  • Revisar seguridad al conducir.
  • Ajustar nutrición.
  • Planificar asuntos legales y familiares.
  • Diseñar mantenimiento.

Lo que está en juego

Si sigues improvisando

Puedes atribuir una confusión aguda a la progresión del Alzheimer.

Puedes usar suplementos sin tratar pérdida auditiva, apnea o hipertensión.

También puedes llegar tarde a decisiones de seguridad y planificación.

Si sigues el protocolo

Puedes aclarar el diagnóstico.

Puedes corregir factores agravantes.
Puedes proteger circulación.
Puedes mantener fuerza.
Puedes reducir accidentes.
Puedes organizar el hogar.
Puedes apoyar mejor al cuidador.
Puedes preservar función y dignidad por más tiempo.

Llamado a la acción y transformación

Empieza hoy:

  1. Escribe tres cambios funcionales concretos.
  2. Reúne medicamentos, resonancia y análisis.
  3. Revisa audición, sueño y presión.
  4. Haz una evaluación de seguridad del hogar.

Este protocolo es educativo.

No inicies, suspendas ni cambies medicamentos cognitivos, anticoagulantes, antiamiloides o suplementos sin orientación profesional.

Referencias médicas, científicas y nutricionales

  1. Atri A, et al. Alzheimer’s Association Clinical Practice Guideline for Diagnostic Evaluation of Suspected Alzheimer’s Disease and Related Disorders: Primary Care. 2025.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39713942/
  2. Dickerson BC, et al. Alzheimer’s Association Clinical Practice Guideline: Specialty Care Evaluation. 2025.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39713957/
  3. Jack CR Jr, et al. Revised Criteria for Diagnosis and Staging of Alzheimer’s Disease. 2024.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38934362/
  4. Palmqvist S, et al. Alzheimer’s Association Clinical Practice Guideline on Blood-Based Biomarkers. 2025.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40729527/
  5. van Dyck CH, et al. Lecanemab in Early Alzheimer’s Disease. New England Journal of Medicine.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36449413/
  6. Cummings J, et al. Lecanemab: Appropriate Use Recommendations.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37357276/
  7. Sims JR, et al. Donanemab in Early Symptomatic Alzheimer Disease. JAMA. 2023.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37459141/
  8. Rabinovici GD, et al. Donanemab: Appropriate Use Recommendations.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40155270/
  9. Livingston G, et al. Dementia Prevention, Intervention, and Care: 2024 Report of the Lancet Standing Commission.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39096926/
  10. Williamson JD, et al. Effect of Intensive vs Standard Blood Pressure Control on Probable Dementia.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30688979/
  11. Lin FR, et al. Hearing Intervention Versus Health Education to Reduce Cognitive Decline: ACHIEVE Trial.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37478886/
  12. National Institute for Health and Care Excellence. Dementia: Assessment, Management and Support.
    https://www.nice.org.uk/guidance/ng97
  13. World Health Organization. Dementia.
    https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dementia
  14.