Protocolo Hígado Graso

Protocolo para reducir grasa hepática y mejorar tu metabolismo

Muchas personas descubren que tienen hígado graso durante una ecografía hecha por otra razón.

Otras lo descubren porque sus transaminasas están elevadas.

Y algunas reciben la noticia cuando ya existen resistencia a la insulina, triglicéridos altos, aumento de cintura o diabetes tipo 2.

Quizá te dijeron que “solo bajes de peso”.

Pero nadie te explicó por dónde empezar.

El hígado graso no es solo una acumulación de grasa dentro de un órgano.

Con frecuencia es una señal de que el cuerpo está teniendo dificultad para manejar glucosa, insulina, grasas, alcohol, fructosa, sedentarismo e inflamación.

Puede aparecer incluso cuando las enzimas hepáticas están dentro del rango.

Y puede progresar silenciosamente en una parte de los pacientes.

En Revierte trabajamos para reducir la carga que llega al hígado, mejorar sensibilidad a la insulina, disminuir grasa visceral, preservar músculo y vigilar que no exista fibrosis significativa.

Cómo Revierte puede ayudarte a proteger tu hígado

Actualmente se utiliza el término enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, o MASLD, para describir muchos casos antes llamados hígado graso no alcohólico. (PubMed)
El hígado graso puede estar relacionado con:
Resistencia a la insulina.
Diabetes.
Sobrepeso abdominal.
Triglicéridos altos.
HDL bajo.
Consumo de azúcar y fructosa.
Alcohol.
Sedentarismo.
Apnea del sueño.
Hipotiroidismo.
Algunos medicamentos.
Disbiosis intestinal.
Pérdida de masa muscular.
No todo hígado graso tiene la misma gravedad.
Por eso es necesario distinguir entre simple acumulación de grasa, inflamación hepática y fibrosis.

Protocolo Revierte de 12 semanas para hígado graso

Antes de empezar: evaluación y seguridad

Qué hacer
Revisa:
ALT.
AST.
GGT.
Fosfatasa alcalina.
Bilirrubina.
Albúmina.
INR, si está indicado.
Plaquetas.
Glucosa.
Hemoglobina A1c.
Insulina.
HOMA-IR.
Triglicéridos.
HDL y LDL.
ApoB, según riesgo.
Ácido úrico.
Ferritina y saturación de transferrina.
Función renal.
TSH.
Vitamina D.
Hepatitis B y C.
Ecografía.
Elastografía cuando corresponda.
Cálculo FIB-4.
Medicamentos y suplementos.
Consumo real de alcohol.

También puede ser necesario descartar:
Hepatitis viral.
Enfermedad autoinmune.
Hemocromatosis.
Enfermedad de Wilson en pacientes jóvenes.
Obstrucción biliar.
Enfermedades genéticas.
Lesión hepática por medicamentos.
Consumo significativo de alcohol.

Por qué importa
Una ecografía puede mostrar grasa, pero no mide con precisión toda la inflamación o fibrosis.
Las guías actuales recomiendan usar pruebas no invasivas, como FIB-4 y elastografía, para identificar personas con mayor riesgo de fibrosis avanzada. (PubMed)
Cómo empezar
Lleva a consulta:
Ecografía.
Laboratorios.
Lista de medicamentos.
Peso.
Cintura.
Presión.
Consumo semanal de alcohol.

Señales de alerta hepática
Busca evaluación médica prioritaria si tienes:
Ictericia.
Orina oscura.
Heces muy pálidas.
Ascitis.
Hinchazón de piernas.
Confusión.
Somnolencia inusual.
Vómitos con sangre.
Heces negras.
Dolor intenso en el lado derecho superior.
Fiebre.
Pérdida de peso involuntaria.
Plaquetas bajas.
Bilirrubina elevada.
Alteración de INR.
Masa hepática.
Fibrosis elevada en elastografía.

Paso 1: elimina completamente el alcohol

Qué hacer

Durante las primeras 12 semanas:

  • Cero cerveza.
  • Cero vino.
  • Cero licor.
  • Cero cocteles.
  • Cero “solo los fines de semana”.

Por qué importa

El alcohol añade una carga directa al hígado.

Cuando ya existe esteatosis, resistencia a la insulina o fibrosis, no es prudente asumir que una cantidad es inocua sin una evaluación individual.

Cómo empezar

Retira alcohol de casa.

Sustituye por agua mineral, infusiones o bebidas sin azúcar.

Paso 2: elimina azúcar, fructosa y ultraprocesados

Qué hacer

Retira:

  • Refrescos.
  • Jugos.
  • Fructosa añadida.
  • Jarabe de maíz.
  • Miel.
  • Panela.
  • Dulces.
  • Postres.
  • Cereales de caja.
  • Pan.
  • Galletas.
  • Harinas.
  • Salsas dulces.
  • Productos “fitness”.
  • Barras.
  • Alcohol.
  • Ultraprocesados.
  • Aceites industriales.

Por qué importa

El exceso de azúcar y carbohidratos refinados facilita la producción de grasa nueva en el hígado, especialmente cuando existe hiperinsulinemia.

Reducir ultraprocesados y bajar peso corporal se asocia con mejoría de grasa hepática. (PubMed)

Cómo empezar

Elimina primero:

  1. Bebidas azucaradas.
  2. Pan y harinas.
  3. Postres.
  4. Alcohol.

Paso 3: aplica nutrición antiinflamatoria baja en carbohidratos

Qué hacer

Elimina temporalmente:

  • Lácteos, excepto ghee si está indicado.
  • Granos.
  • Cereales.
  • Gluten.
  • Legumbres.
  • Soya.
  • Frutos secos.
  • Semillas.
  • Azúcar.
  • Tubérculos durante fase activa si hay resistencia a la insulina.
  • Frutas dulces.
  • Ultraprocesados.

Prioriza:

  • Huevos.
  • Pollo.
  • Carne.
  • Pescado.
  • Sardinas.
  • Salmón.
  • Mariscos.
  • Hígado y vísceras según tolerancia.
  • Vegetales bajos en carbohidratos.
  • Aguacate.
  • Aceite de oliva.
  • Aceite de coco.
  • Aceitunas.
  • Ghee.
  • Caldos.

Por qué importa

Diversos patrones alimentarios pueden reducir grasa hepática cuando mejoran calidad dietética, disminuyen ultraprocesados y facilitan pérdida de grasa visceral.

Las dietas con menor carga de carbohidratos pueden ser útiles en pacientes con hiperinsulinemia, siempre que mantengan proteína suficiente y no dependan de productos procesados. (PubMed)

Cómo empezar

Usa:

Proteína + vegetales + grasa saludable

No uses snacks “keto”.

Paso 4: reduce cintura sin perder músculo

Qué hacer

Registra:

  • Peso una vez por semana.
  • Cintura una vez por semana.
  • Fuerza.
  • Energía.
  • Proteína diaria.
  • Actividad física.

Un objetivo clínico frecuente es reducir entre 7% y 10% del peso cuando existe exceso de peso, pero debe individualizarse.

Por qué importa

La pérdida de aproximadamente 7% a 10% del peso se ha asociado con mejoría de esteatosis, inflamación y, en algunos casos, fibrosis. Una pérdida de 10% o más se relaciona con mayor probabilidad de mejoría histológica. (PubMed)

Cómo empezar

No reduzcas drásticamente proteína.

No hagas ayunos prolongados si existe sarcopenia, fatiga extrema o tratamiento que pueda causar hipoglucemia.

Paso 5: activa músculo y mejora sensibilidad a la insulina

Qué hacer

  • Camina 10 minutos después de comer.
  • Haz 150 minutos semanales de actividad aeróbica progresiva.
  • Entrena fuerza 2–3 veces por semana.
  • Reduce tiempo sentado.
  • Añade movilidad.
  • Ajusta intensidad a tu condición.

Por qué importa

El ejercicio puede reducir grasa hepática incluso sin una gran pérdida de peso.

Combinar ejercicio aeróbico y fuerza apoya glucosa, triglicéridos, masa muscular y salud hepática. (PubMed)

Cómo empezar

Semana 1:

  • Caminata de 15 minutos, 5 días.

Semana 2:

  • Añade una sesión suave de fuerza.

    Qué hacer

    • Camina 10 minutos después de comer.
    • Haz 150 minutos semanales de actividad aeróbica progresiva.
    • Entrena fuerza 2–3 veces por semana.
    • Reduce tiempo sentado.
    • Añade movilidad.
    • Ajusta intensidad a tu condición.

    Por qué importa

    El ejercicio puede reducir grasa hepática incluso sin una gran pérdida de peso.

    Combinar ejercicio aeróbico y fuerza apoya glucosa, triglicéridos, masa muscular y salud hepática. (PubMed)

    Cómo empezar

    Semana 1:

    • Caminata de 15 minutos, 5 días.

    Semana 2:

    • Añade una sesión suave de fuerza.

Paso 6: cuida sueño y descarta apnea

Qué hacer

Evalúa:

  • Ronquidos.
  • Pausas respiratorias.
  • Sueño diurno.
  • Despertares.
  • Presión alta.
  • Dolor de cabeza al despertar.
  • Cuello ancho.
  • Obesidad abdominal.

Acciones:

  • Cena temprano.
  • Evita comer de noche.
  • Duerme en horario regular.
  • Toma luz natural por la mañana.
  • Reduce pantallas por la noche.
  • Solicita evaluación de apnea si hay señales.

Por qué importa

El mal sueño y la apnea pueden empeorar resistencia a la insulina, inflamación y progresión metabólica.

Cómo empezar

Registra durante una semana:

  • Hora de dormir.
  • Despertares.
  • Ronquidos.
  • Energía al despertar.

Paso 7: trabaja intestino, tránsito y bilis

Qué hacer

Revisa:

  • Estreñimiento.
  • Reflujo.
  • Distensión.
  • Intolerancia a grasas.
  • Heces grasosas.
  • Dolor después de comidas.
  • Historia de cálculos biliares.
  • Disbiosis.
  • Infecciones digestivas.

Apoya:

  • Evacuación regular.
  • Vegetales cocidos.
  • Proteína.
  • Colina.
  • Agua.
  • Movimiento.
  • Grasas en cantidades toleradas.
  • Salud oral.

Por qué importa

El intestino y el hígado están conectados por la circulación portal.

El estreñimiento, la inflamación intestinal y la disbiosis pueden aumentar la carga que llega al hígado.

Cómo empezar

Primero asegura que evacuas sin esfuerzo.

No hagas protocolos de “detox” si estás estreñido.

Paso 8: revisa diabetes, triglicéridos y presión

Qué hacer

Controla:

  • Glucosa.
  • A1c.
  • Insulina.
  • Triglicéridos.
  • HDL.
  • Presión.
  • Ácido úrico.
  • Medicación actual.

Por qué importa

El riesgo principal de muchas personas con hígado graso no se limita al hígado.

También existe mayor riesgo cardiometabólico.

Cómo empezar

No suspendas:

  • Metformina.
  • Estatinas.
  • Antihipertensivos.
  • Medicamentos para diabetes.
  • GLP-1.
  • Otros tratamientos.

Revísalos con tu médico según respuesta.

Paso 9: revisa medicamentos y suplementos hepatotóxicos

Qué hacer

Informa sobre:

  • Paracetamol frecuente.
  • Esteroides.
  • Amiodarona.
  • Metotrexato.
  • Tamoxifeno.
  • Antiepilépticos.
  • Antibióticos prolongados.
  • Suplementos para “quemar grasa”.
  • Extractos herbales.
  • Anabólicos.
  • Productos sin etiqueta confiable.

Por qué importa

Algunos productos naturales también pueden producir lesión hepática.

Cómo empezar

No uses varias fórmulas detox al mismo tiempo.

Verifica composición y procedencia.

Paso 10: suplementación estratégica

Suplemento

Objetivo

Orientación general

Precauciones

Magnesio

Metabolismo, sueño e insulina

200–400 mg elemental

Enfermedad renal

NAC

Glutatión y soporte antioxidante

600 mg, 1–2 veces/día

Interacciones, asma, anticoagulantes

Selenio

Solo si existe indicación o deficiencia

[Insertar dosis aprobada]

Exceso tóxico

Ácido R-alfa lipoico

Apoyo metabólico y antioxidante

300–600 mg/día

Puede bajar glucosa

Aceite de comino negro

Apoyo metabólico complementario

Según fórmula aprobada

Embarazo, anticoagulantes, glucosa

Omega-3

Triglicéridos y riesgo cardiometabólico

Según EPA/DHA y objetivo

Anticoagulantes

Colina

Exportación de grasa hepática y bilis

Según alimentación y evaluación

Individualizar

Vitamina D

Corregir deficiencia

Según laboratorio

Calcio, riñón

Cardo mariano

Apoyo hepático complementario

Según extracto

Alergia, interacciones

Glicina

Síntesis de glutatión y sueño

2–3 g por la noche, si procede

Sedación o intolerancia

Por qué importa

Los suplementos son complementarios.

No sustituyen alcohol cero, reducción de cintura, control metabólico y ejercicio.

Cómo empezar

Orden:

  1. Nutrición.
  2. Alcohol cero.
  3. Movimiento.
  4. Sueño.
  5. Laboratorios.
  6. Suplementos dirigidos.

Paso 11: repite marcadores

Qué hacer

Entre semanas 8 y 12, según criterio clínico, revisa:

  • ALT.
  • AST.
  • GGT.
  • Triglicéridos.
  • Glucosa.
  • Insulina.
  • A1c.
  • Ácido úrico.
  • Peso.
  • Cintura.
  • FIB-4.
  • Elastografía cuando corresponda.

Por qué importa

La respuesta no debe evaluarse solo por síntomas.

El hígado graso puede no producir molestias.

Cómo empezar

Compara con el punto de partida.

No interpretes una sola enzima aislada.

Resumen operativo de 12 semanas

Semanas 1–2

  • Cero alcohol.
  • Retirar azúcar y ultraprocesados.
  • Medir cintura.
  • Revisar laboratorios.
  • Calcular FIB-4.
  • Caminar diariamente.

Semanas 3–4

  • Aplicar alimentación Revierte baja en carbohidratos.
  • Comer proteína suficiente.
  • Añadir fuerza.
  • Cenar temprano.
  • Evaluar sueño y apnea.

Semanas 5–8

  • Revisar glucosa, insulina y triglicéridos.
  • Regular intestino.
  • Introducir suplementos uno por uno.
  • Aumentar actividad.
  • Vigilar tolerancia.

Semanas 9–12

  • Repetir marcadores.
  • Revisar peso y cintura.
  • Evaluar necesidad de elastografía.
  • Ajustar alimentación.
  • Definir mantenimiento.
  • Derivar a hepatología si hay riesgo de fibrosis.

Lo que está en juego

Si sigues improvisando

Puedes enfocarte solo en bajar transaminasas y no medir fibrosis.

Puedes gastar dinero en detox mientras mantienes alcohol, azúcar o sedentarismo.

También puedes perder músculo con dietas muy restrictivas.

Si sigues el protocolo

Puedes reducir cintura.
Puedes mejorar sensibilidad a la insulina.
Puedes bajar triglicéridos.
Puedes crear mejores condiciones para reducir grasa hepática.
Puedes identificar fibrosis a tiempo.
Puedes proteger hígado, corazón y metabolismo.

Llamado a la acción y transformación

Empieza hoy:

  1. Elimina alcohol.
  2. Elimina bebidas azucaradas.
  3. Mide tu cintura.
  4. Camina 15 minutos.
  5. Agenda la revisión de tus marcadores hepáticos.

Este protocolo es educativo.

No inicies, suspendas ni cambies medicamentos o suplementos sin orientación profesional.

Referencias médicas, científicas y nutricionales

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    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38851997/
  3. Rinella ME, Lazarus JV, Ratziu V, et al. A Multisociety Delphi Consensus Statement on New Fatty Liver Disease Nomenclature. Hepatology. 2023.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37363821/
  4. European Association for the Study of the Liver. EASL Clinical Practice Guidelines on Non-invasive Tests for Evaluation of Liver Disease Severity and Prognosis. Journal of Hepatology. 2021.
    https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34166721/
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  8. Properzi C, O’Sullivan TA, Sherriff JL, et al. Ad Libitum Mediterranean and Low-Fat Diets Both Significantly Reduce Hepatic Steatosis. Hepatology. 2018.
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